

FICHA TÉCNICA
Nada
Miembros del equipo:
Olga Albillos (Artista) y Guille Rodríguez (Artista)
Científico:
Dr. Álvaro Romero Jiménez y Dr. Miguel Ángel Gutiérrez
Departamento Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial Investigadores en Inteligencia Artificial
Semilla:
IA_05 “Sin título”
Técnica:
Escultura. Metacrilato, máquinas de humo intervenidas y circuito de arduino
Medidas:
44 x 44 x 140 cm
SEMILLA

LA VISIÓN DE LOS CREADORES DE LA OBRA
Nada es una instalación de dos vitrinas enfrentadas que exponen humo en su interior. La primera produce un patrón de cantidad y ritmo de humo la cual trata de ser imitada por una segunda vitrina adlátere de la primera.
Tratar de afrontar la representación de la nada es una aporía en sí misma, y sabíamos desde el primer momento que nos enfrentábamos a un ejercicio de aproximación. Una nada aproximada, desde la estética no es posible, y lo más cercano que tenemos a ella en la metodología de la práctica artística es cuando trabajamos con el vacío, el hueco o el silencio. Buscando inspiración en nuestra semillas, se planteaba en ella la duda sobre cómo la IA se enfrenta al trabajo de producción si no se le da ninguna base de datos de referencia. Bajo esa idea, la de que la IA necesita un modelo referencial al cual imitar, fue cuando decidimos que nuestra obra trataría de reflejar el proceso de imitación de lo no definido como tema central.
Es por ello que decidimos afrontar la nada desde la ausencia de referencia, y surgió el reto de buscar una materia que no se adecuara a una forma previsible al ser expuesta, es ahí cuando surge la idea de modelar con humo. Para ello desarrollamos dos peanas gemelas selladas por sus vitrinas, las cuales albergan en su interior un circuito tecnológico subrepticio conformado por una máquinas de humo expandidas por un sistema de arduino, el cual nos permite controlar y parametrizar el flujo, intensidad y cadencia de las mismas. El humo como materia nos ofrece a su vez dicha aproximación estética, pues las nubes contenidas en las vitrinas, que se conduran a sí mismas, luchan por vaciarse lentamente y disolverse en el ambiente. Siendo estos breves momentos de vacío donde más nos aproximamos a esa nada expuesta que intentamos contener.

LA VISIÓN DEL COMISARIO SOBRE LA OBRA
Los investigadores Álvaro Romero Jiménez y Miguel Ángel Gutiérrez se preguntaron sobre la manera en que la Inteligencia Artificial conceptualiza el vacío y se enfrenta a la nada cuando no tiene ningún modelo de referencia (“Cómo podemos definir una estrella si nunca hemos visto ninguna”). La nada o, si se quiere, la Nada, puede ser entendida de tres formas: la epistémica, como punto ciego del conocimiento, o bien como su límite; la ontológica, que la presenta como lo otro de la existencia; o la ética, que la conecta con las fuerzas de la privación, con el mal. También hay otra nada, la del vacío positivo del nihilismo filosófico o de ciertas religiones orientales, asimilada al blanco que todo lo borra y todo lo inaugura.
Estas visiones humanas de la nada son replicadas en el contexto de la Inteligencia Artificial, y, en él, lo epistemológico, lo ontológico y lo ético se encuentran de nuevo con el problema del límite y del afuera, por eso los artistas Guille Rodríguez y Olga Albillos, para aportar novedad, han modificado su pregunta inicial, no interrogándose sobre la naturaleza de la nada, sino más bien sobre cómo ésta puede darse a la percepción y a la representación. Es sabido que la representación o la alusión a la nada ha sido un reto para el arte desde la Antigüedad bajo las formas contrarias del vacío y de la paradójica saturación, pero ¿qué aspecto adquiere esa nada en el contexto de la conciencia sintética, o en el de la vida semidigital?
En su instalación, dos vitrinas enfrentadas tratan de exhibir un humo en continuo movimiento, pero éste se afana en disolverse para no ser expuesto. Una de las vitrinas mide la densidad del ambiente de la otra y lucha por permanecer igual de llena o vacía. Aquí, los continentes transparentes aluden al axioma del conjunto vacío (“Existe un conjunto tal que ningún elemento es componente de él”); pero el humo, símbolo de la nada y, más bien, de la desaparición (“esfumarse” se dice), se resiste a ser y a ser visto, se niega para volver a una nada a la que no puede llegar. Por otra parte, la presentación en dos vitrinas no es una decisión formal, expresa la dialéctica necesaria de la nada sobre la que Sartre teorizó: la negación de un ser permite la emergencia de otro, la nada es el principio de la creación.
